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domingo, 9 de agosto de 2020

Toxodontes en el Rio Dulce.

En el Museo Municipal Rincón de Atacama de Termas de Rio Hondo, se preservan numerosos restos fósiles atribuidos a un extraño notoungulado extinto llamado vulgarmente Toxodonte, cuyos fósiles tienen al menos unos 20 mil años antes del presente, fueron recuperados en las inmediaciones del Rio Dulce.
El Toxodon gracilis llego a medir unos 3 metros de largo y una masa estimada de una tonelada. El cráneo de este animal tiene un tamaño de 70 centímetros y sus mandíbulas provistas de incisivos de crecimiento continuo, cuyos esmaltes se representan en fajas longitudinales.
Se asemejaban a los actuales hipopótamos y rinocerontes, pero sin parentesco alguno, es otro ejemplo de evolución paralela o convergencia adaptativa, es decir, cuando dos especies totalmente aisladas comparten nichos ecológicos similares, desarrollando algunos rasgos morfológicos notablemente parecidos. Su hábitat estaba conformado por llanuras abiertas y frondosos pantanos, alimentándose principalmente de vegetales, los cuales, podían ser extraídos con sus mandíbulas en forma de "pala".

lunes, 5 de diciembre de 2016

El Bigua, otra de las aves de nuestra región.



El cormorán neotropical ( Phalacrocorax brasilianus), también conocido como biguá, cormorán, cormorán negro, cuervo de mar, yeco, pato yeco, pato cuervo o patillo, es una especie de ave suliforme. Es un ave marina que se distribuye geográficamente a lo largo de los trópicos y subtrópicos americanos. En Termas de Río Hondo, es común verla en el Río Dulce, sobre todo en el Dique y en Tara Inti.

Esta ave tiene un largo total de 70 a 75 cm,2 una envergadura alar de 100 cm, y pesa de 1 a 1,5 kg; las aves de las poblaciones del sur tienden a ser más grandes que las aves más septentrionales.

Es delgado, y pequeño comparado con Phalacrocorax auritus que es la especie más grande y pesada. Tiene una cola larga y frecuentemente sostiene su cuello en una forma de S. El plumaje adulto es principalmente negro, con un parche de garganta de amarillo-castaño. Durante la temporada de cría, aparecen mechones blancos a los lados de la cabeza, y el parche de la garganta desarrolla un borde blanco. Los juveniles son de color pardusco.

A esta especie es común verla posada sobre postes de alambrados, en lagunas de poca profundidad, siempre cerca o sobre el agua. Es un residente permanente, pudiendo algunas poblaciones migrar al norte, durante el invierno del Hemisferio Sur.

Su dieta consiste principalmente de peces pequeños, pero también come renacuajos, ranas e insectos acuáticos. Este cormorán busca alimento zambulliéndose debajo del agua, mientras se propulsa con sus patas. Suele alimentarse en grupos. Imagen de Internet.

miércoles, 8 de junio de 2016

La Garza Mora, habitante del Rio Dulce.


Una gran cantidad de aves habitan el departamento de Río Hondo, en la provincia de Santiago del Estero. Una de ellas es la Garza Mora, fácil de observar en las inmediaciones del Río Dulce y en la Isla Tata Inti.

La Garza Mora (Ardea cocoi) es natural de América del Sur y América Central. Excepto por los muy altos Andes, habita en la mayor parte de América del Sur. Estas aves son sedentarias. Aunque los jóvenes del año hay veces se desplazan a lugares remotos, se estima que los adultos no migren.

A estas garzas las encontramos pescando en las orillas de los ríos y estuarios de agua dulce y salobre. Por lo general se les ven solas, o en parejas durante la temporada de cría.

La temporada de cría de esta ave varía de acuerdo a la localidad. Al principio de la primavera se les ven construyendo los nidos. Anidan solitarias y en colonias. El nido lo construyen de ramas sobre los árboles y arbustos. La nidada usual consiste de tres huevos color celeste con pintas blancas. La incubación toma de veinticuatro a veintiséis días.

Bibliografía;

BirdLife International (2012). «Ardea cocoi». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2015.4.

Imagen: Aves del Parana.

domingo, 3 de enero de 2016

Un gran ciervo en el Río Dulce, hace 20 mil años.



Varias decenas de fósiles recuperados en toda la región por el Museo Municipal “Rincón de Atacama” de la ciudad de Termas de Río Hondo, se destaca un resto fósil del cráneo de un Cervidae (Ciervo indeterminado), que aun no fue clasificado correctamente, pero guarda semejanzas con aquellos recuperados en la región pampeana.

Este animal, seguramente se alimentaba en las inmediaciones de lo que es el Río Dulce, curso de agua ya existente durante el Pleistoceno tardío, cuyas dataciones anteriores realizadas por investigadores, brindan una antigüedad de 20 mil años.

Este cervido, aparece asociado a otros grandes integrantes de la paleofauna Cuaternaria, como perezosos, gliptodontes, notoungulados etc, también preservados en nuestra institución.

La familia Cervidae ingresó a América del Sur durante el gran intercambio biótico (límite Plio-Pleistoceno), hace 2,5 millones de años antes del presente. Este grupo sufrió una rápida radiación durante el Pleistoceno, aumentando su diversidad, situación que se manifiesta en la presencia de diversos géneros, tanto actuales como extintos.

Bibliografía sugerida:

ALCARAZ, M.A.; FERRERO, B.S. & NORIEGA, J.I. 2005. Primer registro de Antifer ultra Ameghino, 1889 (Artiodactyla, Cervidae) en el Pleistoceno de Entre Ríos. Revista del Instituto Superior de Correlación Geología, INSUGEO, Miscelánea, 14:65-70.

BONAPARTE, J.F. & BOBOVNIKOV, J. 1974. Algunos fósiles pleistocénicos de la provincia de Tucumán y su significado estratigráfico. Acta Geológica Lilloana, 12(11):171-183.

CABRERA, A. 1929. Sobre los ciervos fósiles sudamericanos llamados Paraceros y Morenelaphus. Memorias de la Real Sociedad Española de Historia Natural, 15(1):53-64

NOVAS, F. 2006. Buenos Aires hace un millón de años. Editorial Siglo XXI, Ciencia que Ladra. Serie Mayor.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Caballos prehistóricos en Termas de Río Hondo.

Siempre nos enseñaron en la escuela que el caballo lo trajeron los españoles a Sudamérica. En realidad, mucho antes de la colonización, en América se habían desarrollado unos equinos, más bien parecidos a las cebras.

En Termas de Río Hondo, el Museo Municipal Rincón de Atacama ha recolectado numerosas piezas paleontológicas en las inmediaciones del Río Dulce. 

Es otro mamífero aloctono, que llego a Sudamérica a principios del Pleistoceno en el gran intercambio faunistico de fines del Plioceno. De acuerdo a las recientes teorías de algunos Paleontólogos, este género seria originario de Sudamérica y estaría emparentado con Pliohippus y Dinohippus del Plioceno de América del norte. 

Era un primitivo caballo, el cual se extinguió poco antes de la llegada de los primeros colonos sin dejar representantes vivientes, siendo reemplazado por el caballo europeo. Era similar las cebras de África, pero algo mas bajo y rechoncho, con extremidades cortas.

Su cráneo presenta unos huesos nasales algo alargados y pronunciados que las formas vivientes. Por otro lado, es notable la conformación de las extremidades, proporcionalmente cortas y anchas, que le confieren al animal un aspecto macizo. Su peso pudo ser de 400 kilos. El primer registro de un caballo fósil sudamericano fue el molar superior descubierto por Charles Darwin cerca de Bahía Blanca (Prov. Buenos Aires), al que Richard Owen identifico en 1840, lo denomino Equus caballus (la especie actual), y mas tarde lo denomino Equus curvidens


Se han hallado numerosos esqueletos bien preservados en distintas zonas del país. El registro es ampliamente conocido desde el norte de Ecuador hasta el sur Patagonico. Desde el punto de vista estratigráfico, es conocido desde el Plioceno superior (Uquiense) hasta el Pleistoceno superior - Holoceno (Lujanense reciente). Las características adaptativas de la parte distal de las extremidades de Hippidion pueden ser indicadores de distintos tipos de suelo y vegetación.

El hábitat de Hippidion debería corresponder a un bosque húmedo y suelo blando. Los Equidos de América del sur se han extinguido totalmente. Algunos ejemplares más modernos de Hippidion, provienen de sitios arqueológicos.

Bibliografía sugerida:

ALBERDI, M.T.; CARTELLE, C. & PRADO, J.L. 2003. El registro Pleistoceno de Equus (Amerhippus) e Hippidion (Mammalia, Perissodactyla) de Brasil. Consideraciones paleoecológicas y biosgeográficas. Ameghiniana, 40:173-196.

AMEGHINO, F. 1889. Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina. Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, 6:1-1027.

LAZA, J. H. 1995. Signos de actividad de insectos. In: Alberdi, M.T.; Leone, G. & Tonni, E.P. (eds.) Evolución biológica y climática de la región pampeana durante los últimos cinco millones de años, Un ensayo de correlación con el Mediterráneo occidental. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid, Monografías, 16:341–361.

NORIEGA, J.I.; CARLINI, A.A. & TONNI, E.P. 2001. Vertebrados del Pleistoceno tardío de la cuenca del arroyo Ensenada (Departamento Diamante, provincia de Entre Ríos, Argentina). Bioestratigrafía y paleobiogeografía. Ameghiniana, 38(4), Resúmenes: 38R.

NOVAS, F. 2006. Buenos Aires hace un millón de años. Editorial Siglo XXI, Ciencia que Ladra. Serie Mayor.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Doedicurus, otro de los gigantes acorazados del Río Dulce.




En distintas salidas de búsqueda de material paleontológico realizadas por el Museo Municipal Rincón de Atacama de Río Hondo, se han colectado en distintas oportunidades, restos de lo que fue un gran caparazón. Se trata de placas óseas. Esto evidencia la presencia de estos animales en las inmediaciones del actual Rió Dulce, próximo a nuestra ciudad.

Doedicurus fue la especie de mayor tamaño dentro de la familia de los Gliptodontidos. Tenía 4,3 metros de largo y 2 metros de alto. La coraza tiene una forma muy particular, presentando una especie de joroba en su parte mas alta, con placas mas laxamente unidas que en otros parientes de la época.

Su cola estaba formada por cuatro anillos, un tuvo cilíndrico de un metro de largo y en su termino poseía una masa ósea con púas corneas, convirtiéndose en una técnica de defensa contra los habituales depredadores. Sus extremidades son sorprendentemente robustas y su columna y cadera se encuentran soldadas al caparazón del animal.

Se alimentaría al igual que otros de sus parientes de pastos cortos y de zonas semi-aridas. Su masa estimada en vida es de 2 toneladas. Todas las especies se extinguieron sin dejar representantes.

Bibliografía sugerida
AMEGHINO, F. 1888. Rápidas diagnosis de mamíferos fósiles nuevos de la República Argentina. Buenos Aires, Obras Completas, 5:471-480.
BERTON, Michael. (1992). Dinosaurios y otros animales prehistóricos. Ediciones Lrousse Argentina S.AI.C.

CRUZ, L. 2007. Xenarthra (Mammalia) del Pleistoceno tardío-Holoceno temprano del Departamento de Río Cuarto, provincia de Córdoba, Argentina. Aspectos bioestratigráficos. Ameghiniana, 44(4):75

GRAMAJO, A.J. 1992. La fauna del Cuaternario y sus yacimientos en la Llanura Santiagueña. Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales "Emilio y Duncan Wagner", Serie Estudio, 4:75-93.1-757.

NOVAS, F. 2006. Buenos Aires hace un millón de años. Editorial Siglo XXI, Ciencia que Ladra. Serie Mayor.

viernes, 23 de octubre de 2015

Los gigantes milodóntidos habitaron Termas de Rió Hondo.

Los milodóntidos (Mylodontidae) son una familia extinta de perezosos gigantes. Probablemente eran de movimientos lentos, usando sus garras delanteras como arma defensiva. Los milodóntidos junto con sus parientes los escelidotéridos y los orofodóntidos formaban el clado Mylodonta, una de las principales radiaciones evolutivas de los perezosos terrestres. 
En las inmediaciones del Río Dulce, en Termas de Río Hondo, el Museo Municipal Rincón de Atacama ha recolectado en varias oportunidades restos fósiles de la familia de los milodontidos, como Mylodon y Glossotherium (en observación). Demostrando así, la presencia de estos gigantes perezosos extintos en nuestra región hace 20 mil años antes del presente.

Ambos milodontidos eran parecidos entre si. Podrían por momentos erguirse en forma bípeda y llegar a medir unos 3 metros. Se calcula que medían aproximadamente 2,5 metros a la cruz, y pesar unas 3 toneladas. La piel era extremadamente dura, compuesta por diminutos huesos u osteodermos y muy tupida, lo cual la hacía muy resistente a los ataques de otros animales. Su dieta era herbívora.

El descubrimiento de sus fósiles en cavernas en el sur chileno y argentino asociadas con ocupación humana llevó a algunos autores a teorizar que los humanos antiguos construían corrales cuando querían procurarse un perezoso terrestre joven, para criarlo y más tarde consumirlo. Sin embargo, la datación por radiocarbono no apoya la ocupación simultánea de estos sitios por humanos y perezosos.

Hallazgos de algunos restos subfósiles como coprolitos, pelo, piel y huellas han permitido inferir su aspecto y conducta probables, siendo este grupo de mamíferos prehistóricos, uno de los pocos que se han preservado más allá de sus huesos fósiles.
 Los perezosos terrestres, como los demás Xenartros, evolucionaron en aislamiento durante el Paleógeno. En el período Plioceno, se formó el istmo de Panamá lo que causó el Gran Intercambio Biótico Americano entre America del Norte y America del Sur,  y la consiguiente extinción de una importante proporción de la megafauna originaria de Sudamérica. En el sur, los perezosos gigantes vivieron hasta hace unos 10.000 años.

Bibliografía sugerida:

A. E. Zurita, A. A. Carlini, G. J. Scillato-Yané and E. P. Tonni. 2004. Mamíferos extintos del Cuaternario de la Provincia del Chaco (Argentina) y su relación con aquéllos del este de la región pampeana y de Chile. Revista geológica de Chile 31(1):65-87

Andrés Rinderknecht, Enrique Bostelmann T., Daniel Perea, Gustavo Lecuona (2010). «A new genus and species of Mylodontidae (Mammalia: Xenarthra) from the late Miocene of southern Uruguay, with comments on the systematics of the Mylodontinae». Journal of Vertebrate Paleontology 30 (3): 899–910.

Bargo, m. Susana y Vizcaino, Sergio F.. Paleobiology of Pleistocene ground sloths (Xenarthra, Tardigrada): biomechanics, morphogeometry and ecomorphology applied to the masticatory apparatus. Ameghiniana [online]. 2008, vol.45, n.1 [citado 2012-02-10], pp. 175-196 .

Esteban, G.I. 1996. Revisión de los Mylodontinae cuaternarios (Edentata, Tardigrada) de Argentina, Bolivia y Uruguay. Sistemática, Filogenia, Paleobiología, Paleozoogeografía y Paleoecología. Tesis Doctoral inédita, Instituto Miguel Lillo, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Nacional de Tucumán, San Miguel de Tucumán, Argentina.

Magnussen Saffer, M.  Boh, D Y Estarli, C. 2014. Asociación de un ejemplar juvenil y uno adulto de Scelidotherium leptocephalum Owen, 1839  (Xenarthra, Mylodontidae, Scelidotheriinae ) en una paleocueva en el Pleistoceno del Partido de General Alvarado. Aspectos Sistemáticos y Tafonomicos. XXVIII Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Zapala – Villa El Chocon, Neuquén. Mayo del 2014. Libro de Resúmenes. , p 38.

Magnussen Saffer, M.  2014.Perezosos gigantes (Xenarthra, Pilosa) del pleistoceno de la región pampeana. Paleo Revista Argentina de Paleontoªlogía. Boletín Paleontológico. Año XII. 108: 08-13.  

jueves, 17 de septiembre de 2015

El Glyptodon, otro gigante de la Prehistoria de Río Hondo.


En el Museo Municipal Rincón de Atacama de la ciudad de Termas de Río Hondo, se resguardan restos varios de diferentes especies de Gliptodontes, armadillos extintos de gran tamaño. Gran parte de estas piezas, fueron recuperadas en las inmediaciones del Río Dulce.

Dentro de la numerosa y popular familia de Glyptodontidos, fue una de las especies más comunes por la abundancia de restos fósiles. Su existencia fue comunicada por primera vez por Sir Owen en un trabajo científico en 1838.

Glyptodon tenía 3,5 metros de largo y 1,4 de alto. Su cráneo estaba protegido por una coraza cefálica. Su coraza ósea no tenia anillos móviles, cuya características es propia de esta familia de mamíferos desaparecidos. El tamaño de este caparazón es de unos 2,5 metros de largo por 2 metros de ancho, cuyas placas engrosadas entre si varían de 1 a 7 centímetros de diámetro, las cuales son fáciles de identificar por su forma de "flor", tambien llamada “Roseta”.

Su cola carecía del anquilosamiento de los anillos terminales en forma de tubo descriptos en los otros géneros. Esta se encuentra formada por una serie de anillos móviles de diámetro decreciente, conformada por unos siete anillos con placas de forma relativamente grotesca y en punta. Sus patas son cortas y robustas.
Gran parte de la columna y de la pelvis se encuentran soldadas a la coraza ósea. Su masa estimada es de 1,5 toneladas. Su alimentación estaba compuesta principalmente por el pastoreo de hierbas bajas de zonas abiertas. Algunos trabajos publicados recientemente en Francia por un grupo de prestigiosos Paleontólogos Argentinos, demuestra que es probable que varias especies de Glyptodontes se pudieran parar sobre sus patas traseras y apoyarse sobre sus grotescas colas, formando una especie de trípode, para mantener elevado su enorme y macizo cuerpo.

Su extinción ocurrió hace unos 10 mil años. Entre los Glyptodontidae, es el género que posee la mayor extensión latitudinal, que va desde el sur de Argentina hasta Venezuela. Su presencia en Centroamérica, especialmente México, es dudosa y requiere alguna revisión.

De acuerdo a  este taxón se habría desarrollado en ambientes abiertos de pastizales y estepas. De igual modo, recientes estudios del aparato hioideo de Glyptodon sugirieron una dieta principalmente pastadora, que apoya la hipótesis precedente.

Te esperamos en el Museo Municipal Rincón de Atacama para conocer nuestras criaturas prehistóricas. Mas adelante hablaremos de otras especies de Gliptodontes, he incluso, de mayor tamaño.

Texto: Mariano Magnussen Saffer.    Director Institucional; Sebastián Sabater.

Fuente “PaleoArgentina Web”

Bibliografía sugerida;

AMEGHINO, F. 1889. Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles de la República Argentina. Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, 6:1-1027.

CARLINI, A.A.; ZURITA, A.E. & MIÑO-BOILINI, A.R. 2008. Reseña paleobiogeográfica de los Xenarthra (Mammalia) del Pleistoceno tardío de la región Mesopotámica (Argentina). Revista del Instituto Superior de Correlación Geológica, INSUGEO, 17:259-270.

GRAMAJO, A.J. 1992. La fauna del Cuaternario y sus yacimientos en la Llanura Santiagueña. Museo de Ciencias Antropológicas y Naturales "Emilio y Duncan Wagner", Serie Estudio, 4:75-93.

NOVAS, F. 2006. Buenos Aires hace un millón de años. Editorial Siglo XXI, Ciencia que Ladra. Serie Mayor.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Termas de Río Hondo. Mastodontes por aquí, Mastodontes por allá.

La ciudad santiagueña de Termas de Río Hondo, posiblemente sea la que contiene la mayor cantidad de restos fósiles atribuidos a los vulgarmente conocidos como Mastodontes (Stegomastodon sp), un genero de elefantes que vivieron en América del Sur en los últimos dos millones de años antes del presente.

Fueron un Proboscideo (que posee trompa) al igual que el extinto Mamut y el actual elefante. Habitaron lugares abiertos y pantanosos, donde sus huesos se iban incorporando al sedimento a medida que morían. Los hallazgos de restos fósiles de antiguos elefantes son algo escasos, aunque en las zonas adyacentes al Río Dulce parecen con mayor frecuencia a comparación con otras localidades fosilíferas de Sudamérica.
El material colectado desde hace varias décadas por los hermanos Emilio y Duncan Wagner y que hoy se conservan en el Museo que lleva su nombre en el Centro Cultural del Bicentenario en la ciudad capital de la provincia, como aquellos colectados por distintos autores hasta mediados de los años 60 y en las ultimas décadas colectados y coleccionados por el Museo Municipal Rincón de Atacama de la localidad termense, demuestra la gran abundancia de este genero de proboscideo extinto con respecto a otros representantes de la megafauna del pleistoceno, a partir de varias decenas de piezas, principalmente restos mandibulares completos y parciales, vértebras, huesos largos, fragmentos de colmillos o defensas, partes de cráneo entre otros, algunos de ellos recuperados recientemente.

El Río Dulce de la Provincia de Santiago del Estero muestra en sus márgenes, entre las ciudades de Termas de Río Hondo y Santiago del Estero, unos extensos afloramientos de areniscas grises muy friables, que se confunden con los bancos arenosos del río actual.  En ellas se encuentran restos fósiles de mamíferos pleistocenos procedentes de estos depósitos se conocen desde hace mucho tiempo. Sin embargo, diversos geólogos y paleontólogos han supuesto que se trataba de material retransportado por el cauce del río Dulce, tema que aun se allá en discusión. Esta teoría se base principalmente en que los fósiles se recuperan siempre desarticulados.
Probablemente este río pleistoceno constituyó el principal recurso de agua en una amplia región caracterizada por precipitaciones escasas y una larga estación seca (como en la actualidad). Durante las fuertes variaciones climáticas del Pleistoceno superior, las consecuencias de la aridez regional pueden haberse agudizado con la eventual disminución de las lluvias en las zonas más húmedas, lo que hoy constituye las cabeceras de la Cuenca del Río Salí-Dulce (provincias de Tucumán y Santiago del Estero).

Tales circunstancias favorecerían la concentración de animales débiles y moribundos, sujetos a la acción de los carnívoros. Así también podría existir una abundancia de cadáveres de mastodontes y de otros herbívoros concentrados en el canal, y sus proximidades expuestos a los carroñeros y otros agentes naturales. Posteriormente, los restos podrían ser arrastrados durante las crecidas y finalmente sepultados a baja profundidad.
El Stegomastodonte (Stegomastodon sp) tenía una altura promedio de 2,8 metros y un peso de 6 toneladas (aunque los hay mas grande), con el aspecto de una versión robusta del elefante moderno, del cual, a diferencia de las especies más relacionadas, se asemejaba por tener dos colmillos. Estos colmillos se curvaban hacía arriba y tenían una longitud de 3,5 metros. Los molares de Stegomastodon se cubrían de esmalte y un patrón complejo de crestas con protuberancias sobre ellas, que le conferían una gran superficie de masticación adecuada para una dieta herbívora.

El género se originó en América del Norte y las dos especies sudamericanas llegaron durante el Gran Intercambio Americano. Inicialmente herbívoros mixtos, Stegomastodon waringi evolucionó con una dieta basada en pastos, mientras Stegomastodon platensis se hizo principalmente folívoro. Las especies de Stegomastodon vivieron en hábitats más cálidos y con altitudes menores al oriente de los andes, mientras el género relacionado, Cuvieronius, vivió en regiones más frías de mayor altitud.
El gran intercambio biótico americano (GIBA) fue el suceso que acaeció durante los últimos 3 millones de años, cuando se  restableciera la unión de Sudamérica con el resto del  continente. Este evento geológico posibilito que la fauna  de América del su desplazara hacia el hemisferio norte, y la de este, hacia hemisferio sur. Así fue que  hacia el norte se movilizaron los grandes Gliptodontes, Megaterios, Toxodontes etc. en tanto que los emigrantes del norte llegaron a nuestras tierras fueron los Cervidos, Hippidion, carnívoros como osos y tigres dientes de sable y los grandes Mastodontes. El impacto de este fluido intercambio trajo aparejadas consecuencia dramáticas, como la competencia por los nichos ecológicos, la falta de readaptación, enfermedades etc, logrando la disminución de especies autóctonas, algunas llevadas a la extinción.

La especie Stegomastodon platensis fue descrita originalmente por Florentino Ameghino en el año 1888. El holotipo fue depositado en el Museo de La Plata con la sigla MLP-8-63; se trata de una defensa de un ejemplar adulto, proveniente de las barrancas de San Nicolás de los Arroyos, en las costas del río Paraná, en el nordeste de la provincia de Buenos Aires.
En la Argentina, sus restos han sido exhumados en la Provincia de Buenos Aires (donde se halla su límite más austral, a los 37°S), y en las provincias de Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Corrientes. Se ha inferido para este taxón una marcada preferencia por climas de tipo templado cálido y hábitats de zonas abiertas o sabanas arboladas.

Los mastodontes recuperados en las inmediaciones de termas de Rio Hondo, convivían con otros gigantes de la edad mamífero lujanense (Pleistoceno superior) y con una antigüedad datada en unos 20 mil años antes del presente, como pampaterios y gliptodontes (armadillos gigantes), glosoterios y megaterios (perezoso de gran tamaño), toxodontes (semejantes a hipopótamos) Amerhippus (caballos extintos) Hemiauchenias (camélidos de gran tamaño) y ciervos semejantes a los actuales.
Te esperamos en el Museo Municipal Rincón de Atacama de Termas de Río Hondo, para que encuentres en su exhibición algunas de las decenas de piezas recuperadas en nuestra región y atribuidas a Stegomastodon, el elefante sudamericano extinto.

Texto; Mariano Magnussen Saffer. Direccion Institucional: Sebastian Sabater.

Bibliografía sugerida.

ALBERDI, M.T.; CERDEÑO, E. & PRADO, J.L. 2008. Stegomastodon platensis (Proboscidea, Gomphotheriidae) en el Pleistoceno de Santiago del Estero, Argentina. Ameghiniana, 45(2):257-271.

AMEGHINO, F. 1888. Rápidas diagnosis de mamíferos fósiles nuevos de la República Argentina. Buenos Aires, Obras Completas, 5:471-480.

BERTON, Michael. (1992). Dinosaurios y otros animales prehistóricos. Ediciones Lrousse Argentina S.AI.C.
BONAPARTE, J.F. & BOBOVNIKOV, J. 1974. Algunos fósiles pleistocénicos de la provincia de Tucumán y su significado estratigráfico. Acta Geológica Lilloana, 12(11):171-183.

BOND, M.; CERDEÑO, E.P. & LOPEZ, G. 1995. Los Ungulados Nativos de America del Sur. In: Alberdi, M.T.; Leone, G. & Tonni, E.P. (Eds.), Evolución climática y biológica de la región Pampeana durante los últimos cinco millones de años. Un ensayo de correlación con el Mediterráneo occidental. Museo Nacional de Ciencias Naturales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Monografías 12, p. 259-275.

MAGNUSSEN SAFFER, M, BOH, D y ESTARLI, C. 2015. Observaciones paleopatologicas y cambios morfológicos de carácter funcional en una tibia de Stegomastodon (Mammalia, Gomphotheriidae) en el Pleistoceno tardío del Partido de General Alvarado, Provincia de Buenos Aires, Argentina. XXIX Jornadas Argentinas de Paleontología de Vertebrados. Diamante, Entre Ríos. Mayo de 2015. Libro de Resúmenes.

MAGNUSSEN SAFFER, M. 2015. Los hermanos Emilio y Duncan Wagner y su legado al patrimonio de Santiago del Estero, Argentina. Paleo Revista Argentina de Paleontología. Boletín Paleontológico. Año XIII. 128:40-42. 

NOVAS, F. 2006. Buenos Aires hace un millón de años. Editorial Siglo XXI, Ciencia que Ladra. Serie Mayor.
Prado, J. L.; Alberdi, M. T.; Azanza, B.; Sánchez, B.; Frassinetti, D. (2005). «The Pleistocene Gomphotheriidae (Proboscidea) from South America». Quaternary Internacional.126-128: 21–30.

domingo, 5 de enero de 2014

La bajante del embalse sacó a la luz ruinas de la vieja Río Hondo – 2010 -


Archivo 2010 - Se trata de un monumento funerario perteneciente a una familia que habitaba en el paraje Rincón de Atacama a principios del siglo XX. La zona posee un exquisito patrimonio arqueológico.

En los últimos 20 días, la ostensible disminución del caudal del embalse Río Hondo dejó a la vista, a 300 metros del Autódromo provincial, una antigua bóveda funeraria perteneciente a la familia pionera del paraje Rincón de Atacama, cuya estructura quedó sumergida por las aguas del embalse al construirse la presa Río Hondo.

Este fenómeno permitió que un vecino de esta ciudad tomara imágenes de lo que sería un monumento histórico donde descansaban los restos de la familia Figueroa Roldán, según explicó a EL LIBERAL, el investigador y director del Museo Rincón de Atacama, Sebastián Sabater.

La estructura de ladrillo sedimentada en el paraje Rincón de Atacama, a 5 km de Las Termas, forman parte de las huellas históricas que quedaron debajo de las aguas del Dique Frontal.
Ayer, Guillermo “Guty” Noriega y su hijo Ian regresaban desde Villa Río Hondo cerca de las 8.30 y decidieron ingresar por un camino rural próximo al Autódromo Provincial hasta llegar a la costa del embalse, allí lograron observar la deteriorada edificación similar a un escenario.

“Siempre vamos con mi hijo a observar en esta época el paisaje en la costa del lago cuando baja mucho, porque nos parece un lugar místico. Ni bien ingresamos vimos la estructura de ladrillo viejo y pensé que se trataba de una vivienda de la vieja Villa Río Hondo, había tronco petrificado y viejos árboles estancados”, contó Noriega.

Sin embargo, Sebastián Sabater, investigador local explicó que la estructura pertenece a la antigua estancia de la familia Figueroa Roldán que habitaba en el paraje Rincón de Atacama desde principios del siglo XX. “Cuando la Nación decide construir la presa Río Hondo, se expropia esta propiedad y en 1956 se empieza a construir el dique. La estancia estaba conformada, según relato del extinto escritor y familiar Tobías Figueroa, por 9.000 hectáreas y terminaba en una punta, por eso se llama el paraje Rincón de Atacama”.

“Si el lago llegase a bajar más, quedarían al descubierto restos de la vivienda y restos de la hilera de lo que quedaba de los potreros de la tuna, de los animales, donde hacían las parvas de carbón para autoabastecerse y hay una rocas fundidas y el pozo surgente usado con bomba de mano que todavía –pienso- que arroja un hilo de agua termal”, agregó.

Sabater indicó que “hacia la izquierda de este lugar, a menos de 200 o 300 metros, estaba el rodeo de los quebrachos. Era donde estaban las dos vertientes de las aguas de Vichy (agua con propiedades minerales)”.

Precisó que las vertientes de agua de Vichy “corrían paralelas al río y se unían pasando el murallón del dique”.

Un paraíso

“Desde la prehistoria -afirmó- Atacama fue un lugar muy especial para asentamientos de humanos porque tenían proximidad al río, y yo sostengo que aquellos pobladores empleaban las agua de Vichy para el riego de sus cultivos, tenían un vital elemento en una zona elevada del río que permitió el asentamiento de las distintas culturas que habitaron en el departamento Río Hondo”.

Según Sabater, lo que fotografió el curioso vecino es la “bóveda de la familia que tenían para el descanso de sus deudos, y el oleaje del lago hizo que los paredones se derrumbaran. Allí, reposaban féretros de la familia que cuando llenaron el embalse, la familia tuvo que retirarlos”.
De acuerdo a los viejos registros de Villa Río Hondo, es una familia originaria de Rincón de Atacama. “Yo me imagino que esa estancia era un paraíso, ni más ni menos, por las condiciones naturales, un lugar privilegiado. En varias investigaciones encontramos en este lugar puntas de lanzas con no menos de 6.000 años de antigüedad y culturas superpuestas en el mismo sitio”, aportó el paleontólogo.

Agregó: “Quiere decir que fue un lugar que reunía las condiciones para su habitabilidad por las vertientes de agua Vichy, montes circundantes con una variada especie de animales para la caza, y encontramos restos de llamas y guanacos que habrán domesticado para la provisión de lanas.

Encontramos ahí, restos de cultura Cóndor Huasi, Las Mercedes, Cultura Candelaria y Cerámica Famabalasto, realmente es un vergel histórico”.

Fuente: El Liberal